Patrick tuvo que ingeniárselas muy bien para contactar a Livy y que esta lograra sacar las cartas de la habitación de Maddie. Nervioso, caminaba de un lado hacia el otro entre los arbustos del jardín, sabía que casi nadie andaba por ese lugar, solo el jardinero quien, le debía un favor y, por lo tanto, había accedido a hacerle el favor de llamar a Livy.
Cuando Livy llegó con el manojo de cartas y se las entregó, él la miró un tanto confundido.
_ ¿Cartas viejas? _ la miró, meneando la cabeza _