Capitulo 11. ¿No puedes dormir?
Antes de poder cerrar la puerta percibe la presencia de Fiorella, justamente salía del corredor con expresión de dormilona, sus cabellos alborotados y los ojos semi abiertos. Aurelio la inspecciona de abajo hacia arriba enterneciéndose por completo por ella.
Verla con esa cara de dormida fue encantador, realmente esa mujer era adorable.
Fiorella frota sus ojos, había tenido una larga siesta y ahora en esos momentos su estómago rugía. La joven al levantar la mirada percibe que Aurelio estaba de