Ava
Yo no quiero aprender a bailar, pero ver a Dante, emocionado escogiendo la música, es simplemente cautivante, tanto que no puedo dejar de sonreír al verlo, ya que lleva como media hora tratando de escoger entre empezar por salsa o merengue.
Yo realmente pensé que iba a iniciar con una de esas músicas lentas de vals. Aparentemente me equivoqué. Los nervios están activos y sé perfectamente que voy a pasar pena, porque yo jamás he logrado coordinar mis dos pies. Ellos hacen lo que quieran, y