Capítulo 65. Extraño visitante
Al día siguiente, Iván se hallaba en su taller intentando poner a tono a una vieja Honda Shadow, que era la «niña de sus ojos» de uno de sus mejores clientes.
Sentado en el suelo, con la camiseta manchada de grasa al igual que los vaqueros, cambiaba las juntas de la tapa del cilindro del radiador.
Estaba en ello cuando Igor, uno de sus empleados, se le acercó con su habitual semblante irritado.
—Afuera está Antonio Matos, y te busca —bramó antes de ponerse a revisar un mesón cercano, donde acum