Capítulo 78. El rescate.
Al igual que todos los depósitos abandonados que visitaba, la fábrica de telas era simplemente un gran galpón desocupado, sucio y semidestruido.
Palomas, murciélagos y diversidad de animales rastreros habitaban en su interior; y las densas telas de araña parecían sostener las columnas evitando que estas se vinieran abajo.
Con mucha precaución inspeccionó cada habitación. Lograron entrar por una ventana rota, sin tener que hacer aspavientos al mover la pared de chapa, pero eso lo dejaba en el ár