Capítulo 48. Al límite
—Última oportunidad, Matos. Entrégame a la chica y evítale una incomodidad a tu amigo.
—Mi amigo está asegurado, eso no me preocupa. Si quieren a la chica, creo que tendrán que ganársela.
Felipe no podía resistirse a mostrar una gran sonrisa mientras traqueaba los huesos del cuello.
—No saben cuánto ansiaba una diversión como esta —murmuró.
Algunos hombres de Lobato sacaron navajas de sus bolsillos. Las pistolas las dejarían para después, primero deseaban distraerse un poco.
Iván se aproximó a