Capítulo 36. Pelea, cobarde
—Ese problema es mío, dame las armas y me iré enseguida —ordenó Iván.
—¿Estás loco? Maldita sea, tienes a media organización detrás de ti por defenderla y te niegas a contarme lo que sucede. ¿Quién es ésta chica y por qué es tan importante para Lobato? Ofrecen hasta al cielo por recuperarla.
—Fui contratado para hacer un trabajo, ella se atravesó en el camino y puede llevarme a mi meta. ¿Qué piensas que debería hacer? ¿Dejarla para que ellos la tomen y perder mi mejor pista?
Una punzada de dece