Capítulo 35. Yo también quiero participar
—¿Entraremos allí?
—Tranquila, mientras permanezcas a mi lado nada te sucederá.
Iván estacionó el auto a un costado de un viejo edificio de piedra gris desgastado por el avance y la crueldad del tiempo.
Sus cuatro pisos estaban tan deteriorados en el exterior que Elena pensaba que un fuerte viento sería capaz de destruir toda la obra. La edificación parecía tener cien años de construida, y de seguro, albergaba residentes de muy escasos recursos.
En la planta baja estaba ubicado un local que par