Capítulo 19. Confía en mí
Para su tranquilidad, la llegada de un sospechoso Malibú negro de vidrios polarizados lo sacó de sus divagaciones.
El auto se detuvo frente a la casa del contador, pero sus tripulantes se quedaron adentro y mantuvieron los vidrios cerrados. Su instinto enseguida se disparó y se puso en alerta.
Fijó la mirada en el vehículo. Minutos después, un sujeto vestido de saco y corbata, con lentes oscuros y de cabellos rubios, salió y se apoyó en el auto para otear los alrededores.
Iván tenía tiempo sume