(Astor)
Los dos seguimos caminando por las calles de la ciudad, era de noche, ya casi llegando a la madrugada. El sueño estaba haciendo que Ciro caminara mucho más lento.
—Vamos a volver al castillo. Regresamos mañana y ya. —dijo Ciro, que comenzaba a ponerse de muy mal humor.
—No podemos hacer eso. —gruñí, con fastidio, si nos marchábamos la situación tardaría mucho más en resolverse y eso no podía ser.
Necesitaba las respuestas rápido, tenía un mal presentimiento.
—Pero me dormiré de pie si s