Lilia examinó con la mirada a Eva, que estaba sentada en el mismo sofá que en la otra ocasión. En la mesa había toda clase de aperitivos, los cuales Seth devoró en unos instantes.
—Vaya amiga, estas rodeada de hombres guapos. —dijo, mirando con incredulidad a los dos hombres que la acompañaban. —Dime, ¿Te has enterado lo de nuestra amiga?
—Sí. —Eva no sabía bien que postura ni que actitud tomar, por lo que decidió mostrarse amable ante ella, quería ganar un poco de su confianza. El pasado las s