Dimitrios se recostó en la cama, su cuerpo aún caliente de la pasión compartida con Amara. La luna iluminaba débilmente la habitación, creando sombras que jugaban sobre las paredes, pero su mente no podía calmarse, seguía vibrando con cada pensamiento relacionado con ella.
Amara. Una mujer que había entrado en su vida de una manera que jamás imaginó. Y ahora, acostado junto a ella, con su cuerpo aún cerca, podía sentir cómo su presencia lo consumía por completo.
En la oscuridad, él observó su r