Amara estaba en el balcón del apartamento de Dimitrios, disfrutando de una taza de café mientras observaba la vista al mar Egeo. La tranquilidad del momento la reconfortaba después de los incómodos encuentros con Leonidas. Dimitrios salió de la habitación, vestido con un impecable traje azul oscuro, pero su expresión estaba cargada de seriedad.
Se acercó a ella, apoyando una mano en la baranda mientras la observaba con detenimiento.
—Amara —comenzó, con ese tono grave que usaba cuando algo le p