La noche en Atenas estaba despejada, el aire fresco y vibrante, con un toque de la electricidad de la ciudad que nunca dormía. Después de un largo día de reuniones de trabajo, Dimitrios y Amara decidieron salir a disfrutar de un respiro. La idea de bailar y relajarse era justo lo que necesitaban para desconectarse del estrés que había estado acumulándose durante la semana.
Dimitrios, con su siempre elegante porte, la miró con una sonrisa juguetona.
—¿Lista para salir a bailar? —preguntó, tomand