Capitulo 91: Despertar
La habitación estaba en silencio, salvo por el suave zumbido de los monitores que marcaban el ritmo de la vida que, por fin, parecía estabilizarse. Dimitrios no se había movido de su lugar desde que el doctor le dio la noticia. Amara seguía en coma, sumida en un sueño profundo que parecía no tener fin. Sus ojos permanecían cerrados, pero él no podía dejar de aferrarse a la esperanza de que, en algún momento, sus ojos se abrirían, como siempre lo habían hecho, para mirarlo a él con esa luz que ta