Mundo ficciónIniciar sesión—¿No es ese tu agente, Rafayel? —entrecerré los ojos, con un matiz de escepticismo deliberado en la voz.
—Hablando de eso —respondió él, esquivando la pregunta con ligereza—, es tarde. Será mejor que volvamos a casa.
Arqueé una ceja, soltando un suspiro lento y teatral.
—¿Y tanta prisa por qué? No es como si tuvieras que ir a trabajar al amanecer ma&ntil







