Mundo ficciónIniciar sesiónAquella tarde, cuando llegó la hora del almuerzo, permanecí sentada en mi despacho, con la mente ocupada en decisiones cruciales sobre el próximo lanzamiento de la línea de cuidado de la piel de mi empresa. La habitación estaba en silencio, salvo por el leve zumbido del aire acondicionado, hasta que un repentino golpe en la elegante puerta de caoba rompió la calma.
—Oye, ¿estás ocupada? —dijo una voz fami







