Mundo de ficçãoIniciar sessão—Cuidado con la lengua melosa de esta criatura manipuladora, pues ha acusado a mi hermana de fechorías durante años —exclamó Leticia, cruzando los brazos—. No te dejes engañar por sus dulces palabras, pues ha estado exprimiendo a mi hermana hasta dejarla seca, y en lugar de gratitud, se ha llevado al prometido de mi hermana.
—¡Mide tus palabras, Leticia! —saltó Irene.
—Está claro como el agua, y







