Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa estridente alarma destrozó el silencio, sacudiéndome del sueño. Mis ojos se abrieron de par en par, y la confusión me recorrió al darme cuenta de que no estaba en mi piso.
El pánico hormigueaba en los bordes de mi mente antes de que mis sentidos reaccionaran.
La lujosa habitación a mi alrededor aún conservaba su familiar aroma a lavanda, reconfortante en su constancia.
Sin embargo, Rafayel no est







