Axara estaba de pie frente al espejo del camerino, quitándose el maquillaje con un algodón empapado en desmaquillante, el cual deslizaba suavemente sobre su rostro. Se sentía agotada, pero satisfecha con el evento. Las luces del salón aún brillaban en su mente, el murmullo de los empresarios, los aplausos... todo había salido como lo había planeado, aunque en su interior sabía que la situación no había sido la ideal. Carmen le había exigido que sustituyera a la modelo enferma, y a pesar de la i