Axara la miró con algo de vergüenza y sacudió la cabeza. Había estado tan concentrada en sus propias tareas que no había tenido tiempo de interactuar con otros empleados, y ahora sentía que eso le pasaba factura.
-Lo lamento, Mandy. No he tenido tiempo para, al menos, conocernos más -dijo Axara, acercándose un poco a la chica, con un tono de voz más cálido.
Mandy se encogió de hombros, como restándole importancia al asunto.
-Entiendo perfectamente. Trabajar para el señor Van Der Wijk no es fáci