Mundo ficciónIniciar sesiónSiran continuó lavando el cuerpo de su esposa y compañera, esta vez desplazando sus manos por la estrecha cintura y sobre su abdomen donde se detuvo unos segundos. Sara se dio cuenta que los ojos de él se habían quedado mirando fijamente a este punto.
-¿Quieres tener cachorros?- le preguntó ella casualmente.







