Mundo de ficçãoIniciar sessãoSara.
Escuchar su nombre saliendo de los labios de ese frío lobo que siempre mantenía la distancia de ella, pero casi sin aliento y con tono excitado hizo que todo el cuerpo de Sara temblara y un marcado sonrojo cubrió sus mejillas extendiéndose por su cuello.
¿Qué demonios?
Estaba habituada al siempre frío Siran, no a este lobo que podía tener la voz grave y hacerle latir el corazón. Se preguntó cómo sería en el sexo, si sus ojos brillarían, si sus colmillos se alarga







