Capítulo 64. Hombre de una sola mujer
Alejandro, que nunca había tenido paciencia con nadie y menos después que su esposa muriera, la arrincono a la pared, para luego preguntarle ¿dime que te pasa?, que anoche estábamos bien y hoy no quieres ni que esté cerca de ti, mientras acercaba su rostro para besarla, pero ella le esquivó el beso.
Luego le dijo: ve y besa a la chica con la que te fuiste a almorzar hoy y a mí me dejas en paz.
En ese momento fue que Alejandro, se dio cuenta de por qué ella estaba enojada y de inmediato se puso