Capítulo 52. Me dañé la nariz
Por el lado de Carolina, que miro todo el panorama, solo se reía del espectáculo y cuando vio que Kelaya, ya se había ido, se fue detrás de Alejandro, para consolarlo, pero fue recibida con un portazo en la cara, ya que Alejandro, no la miró que iba detrás de él y había tirado la puerta del estudio con fuerte al cerrar sin mirar atrás.
Carolina, al ver que la puerta le había golpeado la nariz, comenzó a gritar y a tocar la puerta como loca, mientras que con una mano trataba de que la sangre se