Capítulo 39. Tenía que ser su hijo
Al día siguiente, el niño muy temprano se despertó y fue a la cocina a decirle a la cocinera que le diera comida, que había amanecido con mucha hambre e iba a desayunar primero que su madre.
La señora no le vio nada malo en que el niño desayunara primero que la señora y le sirvió su comida, luego se fue y lo dejo solo en el comedor.
El pequeño apenas se fue, la señora echó la comida en una bolsa plástica y solo se tomó el líquido que le habían servido.
Una hora después bajó Kelaya las escaleras