Marcus levantó la cabeza y vio a la mujer frente a él. El rostro de la mujer tenía una capa de polvos faciales tan espesa como si recién ella hubiera salido de un molino harinero. Para ser precisos, se parecía más a un zombie.
"¡Mila! ¿Cuántas veces te he dicho que no vuelvas a buscarme? ¡No vuelvas a buscarme! ¿Crees que te dejaré sin salida en Ciudad del Sur si vienes a buscarme?". Marcus miró a la mujer frente a él con gran molestia.
La mujer que se llamaba Mila tenía una amplia sonrisa en