"Sí, está bien, Señora Hill".
Ellas en realidad no eran madre e hija, pero su relación era mucho mejor que eso. Esa noche, ambas durmieron una al lado de la otra y tuvieron un buen sueño sin Noah.
Por su parte, Lily estaba en el edificio frente a su casa, vigilando todo y escuchando su conversación. El corazón de Lily se llenó de celos y se enfureció cada vez más.
“¡Esta m*ldita mujer! Está ya muy traumatizada, ¡pero sigue sin tener un aborto espontáneo! ¡Ese niño en su vientre es de Alex, de