Por Franco
Al día siguiente, por la tarde, Mili se estaba duchando, mi madre no estaba y le pedí a Ornella que me muestre que hacían en el caño.
Yo sabía que hacían, porque si bien Mauro miraba a la profesora, por las cámaras, yo miraba a Ornella, me babeaba por Ornella, pero quería verla en vivo.
Lo hizo con algo de timidez, en un principio, hasta que se fue soltando.
Claro que no era una profesional, pero mierda, cómo me hacía hervir la sangre.
-Nena, vamos a mi cuarto, por favor.
-Pero hoy n