Por Franco
Llegamos a la discoteca.
Cuando nos vieron llegar, todos se reían a carcajadas y hasta nos aplaudían.
-¡Esto es ser machos!
Gritó uno de los muchachos que era amigo de Mili.
Cuando les contamos que nos trataron de travestis, todo el mundo estaba doblado de la risa.
Esa noche también teníamos todo el vip, pero la pista era común al resto de la discoteca.
Le pedí a las chicas que no tomen ni una gota de alcohol.
Lo entendieron.
Nos divertimos mucho.
El único inconveniente fue que en l