El último día de clases, el grupo de compañeras cercanas a Madison se reunieron y hablaron más que todo de lo guapo que se veía el profesor con su traje negro. Madison sonrió y decidió confesar la verdad, total, ya no correrá el riesgo de una sanción.
—Chicas, veo que ustedes tienen muy buena opinión del maestro Ferreira, ¿qué harían ustedes si fuera su esposo?— les pregunta.
—Ah, yo me lo comería a besos delante de todos para dejarle claro a todas las perras que ese macho es mío, solo mío—. Di