Madison quería huir en ese momento, no soportaba más estar frente a su marido y sentirse enamorada, atraída por él cuando meses antes juró a sí misma que si un día lo volviera a ver actuaría como si jamás se conocieran y ahora está aquí frente a frente y babeando por él.
—Tía, necesito ir al baño.
Pidió el pequeño cuando acabaron la comida.
—Te acompaño querido.
—Oh, no. Quiero que el tío lo haga, imagínate que tú veas mi pene, qué vergüenza. El tío y yo nos entendemos.
Dijo el niño, dejando co