En casa de Madison…
—Mi amor, ¿no crees que ya es tiempo de que nos decidamos por el nombre que le vamos a poner a la niña?
—Ya te dije cómo se va a llamar, Arnaldo, pero como tú no quieres ese nombre, entonces así va a estar ella hasta que tú te decidas a que sí.
—¿Qué tal si tú le pones el primer nombre y yo le pongo el segundo? Aunque lo justo es que yo le elija el nombre a la niña, porque al niño tú se lo elegiste y yo siento que tú estás haciendo un poco egoísta conmigo. pareciera que me