El señor Óscar estaba en las empresas "Ferreira", donde usa la oficina que antes ocupaba Arnaldo como presidente de dichas empresas.
Le encanta estar sentado en esa silla de cuero curtido hecha por manos de artesanos de ese mismo país, le encanta porque se siente como si él fuera el puto amo y señor de esta tierra, él, que con solo dar una orden todos los empleados se doblegan ante su presencia y la obedecen.
Pero no, no es así. En esta vida todo tiene un final, para unos bien y otros acaban ma