Los señores junto a la joven Margaret y el pequeño Josué se alistaron y se fueron para el restaurante, pero antes pasaron dejando a Madison por la clínica.
Madison estaba saludando al guardia de seguridad de la clínica cuando vio que un auto se estacionó frente al portón de la entrada y por curiosidad ella volteó a ver y se percató de que quien se estaba bajando de ese auto era la enfermera Ameli, pero lo que más le sorprendió fue que quien manejaba ese auto era su suegro, el padre de Arnaldo.