Han pasado varios días desde que sacaron a la joven Margaret y a su madre de la casa en donde estaban trabajando prácticamente como esclavas. Se comprobó que en realidad la señora sí es la madre de Madison y la joven Margaret también es hija del señor Capetillo.
La señora les contó cómo es que sucedieron las cosas en aquel entonces, y ahora se sabe que el único culpable de esa separación forzada fue su propio padre, o sea, el abuelo de Madison.
—Mamá, se me hace bastante raro llamarle así, pero