Madison ya volvió a presentarse nuevamente a trabajar en la clínica. Sus compañeros de trabajo se han solidarizado con ella por el suceso que tuvo, demostrándole empatía y buen compañerismo.
—Doctora Madison, ¿por qué no me quiere dirigir la palabra? Ya le he pedido perdón en varias ocasiones. ¿Dígame, qué puedo hacer para que me perdone? —súplica la enfermera Ameli.
—¿Por qué lo hiciste?
¿Por qué actuar a mis espaldas?
Cuestiona con frialdad. Recordando el día en que la familia Ferreira la esp