El director la detuvo, le suplicó que lo escuchara por unos minutos y prometió que no le haría daño.
—Madison, para que comprendas mi desesperación, te haré saber un poco sobre mi pasado.
—Señor…
—Escúchame, por favor. Si después de lo que te voy a decir decides salir, puedes hacerlo; mientras tanto, te ruego, me prestes atención.
Hace muchos años, yo conocí a una mujer hermosa, la que de inmediato llamó mi atención, es decir, me enamoré de ella a primera vista —sonríe al recordarla— busqué la