Lorenna se había quedado dormida en el apartamento y se despertó después de la medianoche; oyó música de puedo que provenía de la sala, entonces se sentó en la cama, se miró así misma, su cuerpo aún estaba desnudo.
Buscó en la cómoda y sacó de allí una bata de seda de las que solo se sujeta con un cinturón.
Después salió a la sala, allí encontró a Fabrizio sentado en el sofá fumando un cigarro y oyendo música clásica de piano.
Él se quedó mirándola fijamente a los ojos sin moverse de donde es