Fabrizio entró a la oficina, Lorenna ya tenía frente de su una carpeta e hizo que estaba leyendo algún informe, la verdad era que en ese momento no tenía cabeza para hacer nada que no fuera pensar en Fabrizio. Él se quedó observándola por algunos segundos antes de saludarla, ella tenía las gafas puestas.
—Hola —Dijo mirándola fijamente, ¿cómo terminaste de pasar la noche?
—Bien, ¿y tú?
—Bien, salvo que me tocó decirles a todos que te habías marchado de nuestra fiesta de compromiso.
—No creo que