José Ernesto estaba enardecido con Fabrizio por las críticas que había hecho con respecto a la competitividad de la empresa. Fue a la oficina de Inés, ella se encontraba en ese momento con Altagracia, Fabián entró y cerró la puerta, furioso se dirigió a su madre y le dijo:
—¿Por qué tenías qué agachar la cabeza delante de ese bastardo?
—¿De qué me hablas en ese tono? —Él se paró frente a su madre y le habló con carácter desafiante.
—No tenías por qué aceptar delante de Fabrizio nada que él dij