—¡No! ¡No puede ser!— Lena se suelta de Cristhofer y camina como una loba hacia Sebastián, se dejó llevar por sus impulsos, porque lo empuja aunque solo ocasionó un leve movimiento en él, su mirada es tan rígida, fría, que Lena lo desconoce
Mientras Cristhofer llama con carácter urgente a Gutiérrez.
—¿¡Cómo pudiste!?— lo señala ella y su rostro está enrojecido por la furia que la está dominando haciéndola perder el control
—¿Eso era lo mucho que la amabas?— pregunta Cristhofer al acercarse
—¡C