Mundo ficciónIniciar sesiónMarc se sentía bastante a gusto con el masaje que Miguel le daba con las yemas de sus dedos en su cuero cabelludo.
La mañana había comenzado bastante tranquila y ellos aún no deseaban salir de la cama. Les encantaba hacer ese tipo de planes cuando los padres de Marc no se encontraban en casa.
—Me encantaría todas las mañanas despertarme de esta manera —confesó Miguel.
—A mí también, &md







