Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos autos partieron rumbo a la iglesia y la madre de Lorena no dejaba de decirle a la joven lo emocionada que estaba porque su hija menor había podido conseguir un buen esposo.
—El problema es que Marcela y Flor siguen solteronas, no entiendo el por qué —dijo la mujer.
Pero Lorena no prestaba alguna atención a la señora, su mente se encontraba en cuenta regresiva mientras veía el vehículo dirigirse a la iglesia.
La ma&







