Adriana se separó de él, intentaba entender que pasaba por la cabeza de él la veía como un juego o en verdad era cierto todo lo que decía en verdad sentía algo por ella.
—¿Podrías darme la oportunidad?
—¿Qué me garantiza que tú no eres como él? seamos honestos sé perfectamente tu historial y eres un mujeriego, eres un casanova ¿de verdad crees que yo quiero eso en mi vida?
—Mentiría si dijera que no era así, pero…
—Ya lo dijiste, eres así y no creo que cambiaras de la noche a la mañana y que