Adriana comenzó a reír ante la seriedad de él. Pero al notar que él continúa con su rostro marcado entonces una seriedad abrumadora dejó de reír.
—Estoy hablando completamente en serio —él espetó—. Tú me exiges a mí una parte del trato yo también te lo exijo. Mi padre murió, tienes toda la razón creo que lo mejor es formar mi familia.
—Está bien, te daré tu bebé tal y como acordamos, pero no será… será con inseminación. No volver a someter semejante estupidez de meterme contigo. —Austin bajo