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Mi cuerpo se sacude cuando siento este ligero aire fresco recorrer mi piel al salir del auto y tener en frente esta mansión que pronto olerá a ruina y desdicha.
Mis labios se forman en una delgada línea al mirar el jardín que se extiende desde esas grandes rejas de hierro, hasta la entrada de la mansión.
Este lugar donde fui tan desdichada y miserable. Mis ojos suben hasta aquella parte empinada de la mansión donde era el frío y oscuro lugar al que le tenía apego por el simple hecho de t