Los labios de Callum se curvaron hacia abajo al caminar por el pasillo que conlleva a su habitación y escuchar unos sollozos provenir de una de las recámaras.
Se detiene y suspira porque sabe que es su madre. Cuidadosamente abre la puerta de aquella habitación y la ve a ella sentada en el borde de la cama sosteniendo un pañuelo.
—¿Callum? —ella se percata de su presencia y limpia sus lágrimas rápidamente —¿Qué haces ahí? Ven, acércate.
Callum termina de abrir la puerta y entra caminando haci