CAPÍTULO 26
Luana Davis
Puse el número de Igor para hacer la llamada, pero sólo llamó él y nadie contestó, así que discretamente volví a la puerta y cogí mis cosas con cierta incomodidad, porque eran muchas, y dejé a toda aquella gente hablando sola, lo único que no necesitaba hoy era estar escuchando insultos de gente que no tiene nada que hacer.
Me detuve delante de la cafetería donde había quedado con la señora Olga por la mañana y decidí volver a llamar a Igor. No sé qué pasaba,