POV VITTORIA ROMANOVA
Caminaba de un lado a otro en mi habitación, sintiendo que las paredes de mármol de la villa se cerraban sobre mí como las mandíbulas de una bestia. No podía continuar un minuto más con esta farsa. Luca me había drenado por completo; se había llevado mi luz, mi paz y esa fe ciega que solía tener en las personas. No quedaba en mí una mísera gota de paciencia.
Tenía que irme ya. Ahora.
Acababa de llegar de ultimar los detalles de esa boda que se celebraría en dos semanas